Existe un lugar donde la historia se hace presente.
Donde el tiempo se detiene y el hombre vuelve a estrechar su vínculo ancestral con la tierra.
En medio de ese paisaje, de forma extraña, se levanta El Coto las Canteras.
Es el único lugar donde la extracción se llevó a cabo vaciando el interior de una loma. Se creó un ámbito casi cavernario, con salas altas y espaciosas.
Este proceso comenzó en el siglo XVIII.
Los sillareros dejaron constancia en sus inscripciones de las fechas en que actuaron. Aún hoy son visibles en la parte altas de sus imponentes paredes.
Las entrañas de aquel promontorio sirvieron para levantar los muros de una iglesia, la fachada de alguna casa solariega y las paredes de viviendas de gente humilde.
El Coto las Canteras ha sido testigo de la tradición y costumbres de la ciudad de Osuna desde época remota.
Actualmente el museo recoge una colección de enseres y herramientas utilizadas para la extracción y transporte de las piedras.
Ofreciendo un espacio versátil y genuino para cada evento, el Coto Las Canteras dispone de un clima natural que permite disfrutar de una temperatura constante de 22 ºC, capacidad para 600 comensales, 800 butacas para recitales y convenciones, y un aforo de 1.400 personas.
Cada rincón del Coto Las Canteras respeta la esencia del arte de nuestros antepasados, en un sentido homenaje a su trabajo.
Partiendo de la cocina tradicional le sacamos el máximo partido a la calidad contrastada de los productos de la zona.
Además disponemos de servicio propio de catering para cualquier tipo de eventos.
Cuidamos los detalles al máximo. Una buena presentación es imprescindible para crear un ambiente acogedor.
Aún hablando de eventos, la cara es también el espejo del alma.
Los mejores talentos del Flamenco, chill, músicas del mundo, pop, etc... han encontrado y encontrarán en nuestro espacio el marco ideal para sus espectáculos.
Cada alma se expresa en un diferente lenguaje. El Coto las Canteras es como una Torre de Babel donde todos ellos tienen cabida, aunque en este caso el corazón de cada uno ejerce, sin esfuerzo, de intérprete.
El cerro que bordea por el norte y noreste a la Osuna actual sirvió de cantera.
Inicialmente, la explotación se realizaba a cielo abierto. Los sillareros y canteros elegían una superficie que lentamente iban rebajando hasta llegar a estratos que, por su conformación, no resultaban adecuados para la extracción de bloques.
El trabajo de siglos ha dado lugar a un paisaje fantástico, de rocas talladas, cinceladas como caprichosamente.
Custodia un espacio lleno de espectaculares rincones, ideal para recepciones al aire libre.
4000 metros cuadrados de jardines en los que se pueden encontrar las especies autóctonas de la zona.
Pasear por Osuna supone embarcarse en un hermoso viaje a través del tiempo.
Yacimientos arqueológicos, majestuosas edificaciones, casas palacios y calles blancas en las que perderse supone todo un placer.
El rico patrimonio que nuestros antepasados nos dejaron en herencia se mezcla con la ciudad del siglo XXI, una ciudad moderna cuya oferta de servicios está a la altura de cualquier capital de provincia.